
Monday, October 15, 2012
flashiando con ranciere

Sunday, September 9, 2012
de amor y militancia
a razón del amor, leyendo deleuze:
"El amor ha sido siempre el medio por el cual la libido alcanza otra cosa que la persona amada, a saber: todo un corte del campo social-histórico. Finalmente siempre se hace el amor con los nombres de la historia"
algo así pasa, o por lo menos me pasa.
el amor son dos pulsiones que son una: por un lado un cierto grado de locura, de desborde, de pulsión corpórea que viene de las entrañas, irrefrenable e incontrolable. pero ese desborde es puro potencial amoroso, que sólo se concreta en una decisión radical, del orden de la voluntad. decir "yo te amo" es jugársela, es decidir lo indecidible--usando el lenguaje de laclau. ¿cómo puedo estar seguro que te amo? simplemente decido que lo se. en ese juego entre locura y decisión se vive el amor. y así tenemos frases como "te amo más que a nada en el mundo" o "te amaré por siempre".
el desborde amante se materializa en una decisión amorosa. esa decisión, como cualquier otra, está inscripta en un contexto histórico-social-político-cultural. pero no es lo mismo que decidir si comprarse unas llantas nuevas o un motorola atrix, a pesar de que en eso también se palpa el universo dentro del cual se toma la decisión. la decisión amorosa es, dentro de nuestra experiencia vital, un singular-universal hegeliano, si se quiere. es el acontecimiento que resignifica el conjunto. te elegí, te elijo a vos por sobre cualquier otrx para abrir mi desborde a tu desborde, para enmarañarnos entre las sábanas y las bombas.
para ser crudo: quizás podría amar a una gorila, pero decido no hacerlo. quizás podría compartir mi vida con una hija del poder, pero ese camino sería el de la traición. traición a nuestro tiempo. porque a fin de cuentas, amar en tiempos revueltos es amar de formas revueltas, revoltosas, revolucionadas. amar cuestionando y cuestionándote. al amar hacemos carne de la forma más íntima y fundamental nuestro compromiso militante con la época. ¿o sería preferible simplemente ponerla por ahí, careteando nuestro kirchnerismo hipster?
Saturday, September 8, 2012
posiciones: una sociología de la prudencia
la sociología es peligrosa, no por su potencial crítico-revolucionario, sino por su capacidad de legitimar "opiniones", medias verdades, ideologías dominantes. una encuesta que dice que el 70% de lxs jóvenes no se informan ni les interesa informarse sobre realidad nacional, tiene un efecto estigmatizante, sobretodo si es tapa de clarín.
a lxs sociólogxs no nos preguntan empezando con "vos que sabés sobre..." como le preguntan a un médico, una física, un arquitecto o... un economista. no tenemos legitmidad, quizás con la excepción de las columnas de página12. sin embargo, nuestros saberes técnicos, nuestra "expertise" es funcional como fuerza legitimante entanto es capaz de hacer afirmaciones grandilocuentes del orden de "la sociedad es así", "los jóvenes piensan esto", "los pobres sienten aquello". ahí somos peligrosos.
por eso nuestra sociología, más que crítica, revolucionaria o totalizante, tiene que ser cautelar (para acompañar a don eugenio zaffaroni). el ejercicio de una sociología de la prudencia, de hecho, es la consecuencia lógica de nuestro grado actual de comprensión de la forma en la que se construyen los saberes sociales y sociológicos.
pluralizar para gambetear es la consigna. ante la pregunta "¿qué es la juventud hoy día?", pluralizamos: "no hay una única juventud, sino mas bién juventudes". no hay pobreza sino pobrezas; identidad sino identidades; y así la vida...
aceptar la heterogeneidad y la complejidad del todo social es una tarea militante, una tarea de deconstrucción (mirá que posmoeh!) de toda afirmación total sobre lo social. este creo, debe ser el rol público de la sociología. recordarnos que no hay verdades ni univocidades; que hay que tener, ante todo, mucha calma...
Monday, August 20, 2012
sassen, los movimientos, las subjetividades
Me gustó la entrevista de Visión 7 Internacional--un programón por cierto--con Saskia Sassen quien, en un perfeito porteño nos tira algunas puntas para pensar occidente como se percibe hoy. Dos reflexionecitas al respecto, que alguito tienen que ver con el video, pero ni tanto:
a. sobre el occupy, indignados, and company
quienes participamos en política de las formas más tradicionales--léase alrededor de partidos y estado--tenemos siempre el norte puesto en el poder, con P mayúscula. claro, algunxs nos hacemos los pillos y decimos: "el verdadero poder está en otra parte", y así nos olvidamos que poderes hay muchos y muy diferentes. militamos por el poder, podría decirse.
las demandas sociales pasan por otro lado. un movimiento no quiere hacerse del poder, ser uno con el poder, ser representativo de la voluntad popular. nono, un movimiento le demanda al poder, lo interpela, le dice "vos estás ahí porque vos quisiste hacerte cargo de esto; ahora mirame a mi que estoy acá abajo, afuera, reclamándote que te hagas cargo".
la crítica fácil al movimentismo me aburre. los caminos de la liberación son muchos: algunos ni se cruzan entre sí.
b. el contrato social del siglo xx
picantes declaraciones de sassen cuando afirma que el contrato social del siglo xx fue un contrato con la clase media. yo me atrevería a ir un paso más allá y decir que la subjetividad del siglo, el relato del siglo fue un relato de clase media (supongo que no seré el primer sociólogo que lo afirme).
la pregunta por nuestro momento actual sería, entonces... ¿este nuevo siglo xxi nos invita a ser sujetos de maneras nuevas? ¿o simplemente seguimos en la rabia y la desilusión del fracaso de la promesa del siglo xx?
¿cuál sería la utopía del siglo xxi? ¿que promete? ¿desde dónde nos convoca? las protestas en eeuu y europa son sin duda una reacción a las promesas fallidas del siglo xx. vaya unx a saber cómo historiza las revueltas árabes.
ahora bien, sudámerica, como es costumbre en todo análisis de coyuntura occidental, merece un punto aparte. creo que nosotrxs también seguimos inmersos en las subjetividades del siglo xx, pero no como retorno, evaluación, retrospectiva, sino como repetición.
cuando cfk dice "yo nunca fui muy posmoderna" se pianta en la promesa de la modernidad: un "capitalismo en serio"--en oposición al anarcocapitalismofinanciero--sería de alguna manera aquel que nos hizo sentir en carne perón, por el que luchaban nuestros independentistas del siglo xix, y por qué no también aquel del sueño americano, de la europa de posguerra, el de la modernidad como proyecto completo.
¿estamos repitiendo las coordenadas ideológicas del siglo xx? quizás sea un buen lugar desde donde pararse provisoriamente frente a un nuevo siglo donde lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir.
estoy leyendo "el siglo" de badiou... buen libro.
Sunday, July 22, 2012
con el pro no... o si?
duros son esos días donde las convicciones tambalean. esos días donde el cinismo de la realpolitik le gana por goleada a tus ideales naifs, malacostumbrados a tanto seisietochismo que pulula, a tanto 54% que embriaga, a la endogamia militante.
son tiempos jodidos--siempre lo fueron por ahí--pero hay algunas que no se veían venir, y calan hondo. titulen lo que quieran los diarios, los noticiosos, los opinólogos calificados sobre el blue, el indec, la cadena nacional y el bigote de aníbal; uno ya se acostumbra a tomar aire cuando abre el clarín los domigos.
no, no... las que calan hondo son las personales. y ni siquiera hablo de las mentiras, las traiciones, los egos individuales, los menemismos residuales, las tendencias corporativas; esas cosas que quizás te tocan desayunarte al entrar en la militancia... no, es otra cosa.
hoy, por primera vez puedo decir, que tuve un compañero que se pasó al pro. un compañero de militancia, de esos que se despertaron con nestor, que lo lloraron, que la acompañaron a cristina, que aprendieron a creer en la política siguiéndola a todos lados. te juro que se pasó al pro nomás. y te juro, la reputamadre te juro, que lo entiendo.
esto de ser un pendejo clasemediero de escuela privada que se peroniza leyendo a laclau es triste. porque es fácil hablar de convicciones, de ideales, de coherencia y compromiso, desde un ph en caballito. y hasta te cito al general y quedo de 10.
así que eso. el pro crece en el sur porteño porque hace peronismo, ese del puro y duro. y mierda que es duro... a mi me dejó noqueado
Tuesday, September 20, 2011
un momento nac&pop

nota publicada originalmente en Revista Óvnibus
(Buenos Aires) La fecha es el miércoles 14 de Septiembre. En el Parque Lezama, corazón del centro-sur porteño, la militancia juvenil kirchnerista conmemorará el cumplimiento del primer aniversario desde quizás el evento político más importante que haya protagonizado—quizás segundo si contamos el funeral de Nestor Kirchner. Hace exactamente un año, La Cámpora y aliados llenaban el famoso predio del Luna Park bajo el lema “Néstor le habla a la juventud; la juventud le habla a Nestor”.
Fue aquel acto donde se estrenó el ya mítico “Nestornauta”—poniendo la cara del ex-presidente en el traje del personaje de la historieta de Oesterheld y Solano Lopez— que cubre las paredes porteñas y sobretodo las conurbanas desde hace ya un tiempo. Pero ese acto es recordado por la militancia no por su simbolismo sino porque su consigna fue incumplida. Kirchner había sido operado de urgencia tres días antes y se sabía que no hablaría y que, en cambio, la juventud se encontraría con la Presidenta Cristina Fernández.
De todos modos, y para sorpresa de lxs presentes, Néstor Kirchner apareció en el escenario. No habló, es cierto, pero sí estuvo sentado en la mesa de lxs oradorxs, escuchando, saludando, participando con sus gestos, sus miradas, en esa liturgia “nac&pop” que fue el Luna Park. También fue una noche importante porque en esa mesa estaban sentados quienes a partir de ese momento conformarían la—valga la redunancia—“mesa” de conducción nacional de La Cámpora, un artilugio creado por Máximo Kirchner—hijo de Nestor y Cristina—para saldar las diferencias y pujas internas por liderar este espacio juvenil que crecía a pasos agigantados bajo el ala de la Casa Rosada.
Ha pasado un año desde entonces, y el panorama político se ha transformado de maneras que eran imprevisibles entonces. Kirchner murió un mes después y lo lloraron miles—quizás millones. Su funeral catapultó a la juventud kirchnerista como un actor novedoso, fuerte, y a tener en cuenta. Cristina se erigió no sólo como jefa de Estado sino como conductora política de un movimiento masivo—rol que previamente ocupaba su marido; anunció—no sin demoras ni expectativas—su intención de presentarse a la reelección, y le dió a esa juventud que la acompañaba un lugar privilegiado en los cierres de listas legislativas.
Lo que pasó luego, en Agosto de este año, es bien sabido. Se celebraron por primera vez las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, producto de la reforma política impulsada por el propio Nestor Kirchner en su momento. Experiencia bizarra, novedosa, prometedora, confusa, sujeta a múltiples interpretaciones según el lugar político desde donde unx se pare a ver. Pero bueno, así y todo, sin entender mucho de que se trataba, la gente fue a votar. Y fueron fueron. 78% del padrón votó, y Cristina fue ratificada con el 50.24% de los votos. Cincuenta más uno. Un baile, lo que se dice. Sunafano, suspendanló…[1].
Una discusión seria sobre los motivos del cincuenta por ciento quedarán para otra columna, pero eso no debe hacernos olvidar que también ganaron el macrismo en la Ciudad de Buenos Aires, los Rodriguez Saa en San Luís, el socialismo en Santa Fe—tres lugares donde al kirchnerismo local le dieron una paliza. Ya lo hemos dicho aquí: a la Argentina le va bien, ganan los oficialismos de turno. Claro, el gran mérito de esta bonanza económica generalizada es sin duda del kirchnerismo, o por lo menos mucho más mérito del matrimonio Kirchner que de Mauricio Macri.[2].
El miércoles el kircherismo festeja porque se sabe triunfal. Cristina está en camino a hacer una elección histórica, con una oposición que está casi cuarenta puntos detrás y sin posibilidad alguna de construir una representatividad alternativa y seria. Los medios hegemónicos, todopoderosos, comandados por el enviado del diablo Hector Magnetto—CEO del Grupo Clarín—han perdido la “batalla cultural”. Como bien leía un cartel jodón que empapeló la ciudad la semana posprimarias, la tienen adentro.
Con Clarín derrotado, la Mesa de Enlace casi que fracturada, la oposición inexistente, el kircherismo deberá buscarse nuevos enemigos para nuevas batallas. Si es que pretende librarlas. No es novedad el acercamiento entre el gobierno y las patronales industriales de la UIA—que anda “under new management”—y las recientes declaraciones de la Presidenta nos recuerdan que ella no es ninguna revolucionaria, sino una “humilde peronista”. Pero bueno, es época electoral, así que todo hay que agarrarlo con pinzas.
La breve historia del kirchnerismo nos recuerda que su mayor audacia ocurre en sus momentos más débiles. Fue en 2009 luego de perder las elecciones legislativas cuando impulsó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que apuntó a desmonopolizar los medios y democratizar el acceso a la comunicación. También por esa época arriesgó reestatizando Aerolíneas Argentinas, el sistema jubilatorio, e implementando la Asignación Universal por Hijo.
Nadie sabe, nadie puede saber, qué hará Cristina en su momento más fuerte. Mientras tanto, el kirchnerismo festeja…
Iñaki Casartelli
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[1] En toda la historia “democrática” de la Argentina—sepan aceptarme las comillas—sólo Yrigoyen, Perón y Alfonsín superaron el 50% de los votos en una elección presidencial.
[2] Contra los argumentos del “viento de cola”, léase por ejemplo http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-176413-2011-09-09.html y
Saturday, July 30, 2011
"Por fin uno que habla como nosotros": Santa Fe, el agua para los negritos, y el pro-peronismo que se viene
El Domingo 24 de Julio se llevaron a cabo las elecciones para la gobernación de la provincia de Santa Fé—tercera en población a nivel nacional, con más de tres millones de habitantes—donde el Partido Socialista buscaba renovar su mandato, que venía sosteniendo desde 2007. El gobernador saliente y actual candidato a presidente Hermes Binner impulsaba a su protegido—“delfín” como les dicen—Antonio Bonfatti, quien finalmente fue declarado ganador de la elección y nuevo gobernador alrededor de las 0hs del día Lunes. Hasta aquí todo normal.
Lo curioso no fue esto. Ganó el oficialismo, tal como ha ganado en todas menos una—Catamarca—de las elecciones que se han llevado a cabo desde el comienzo del año electoral. Lo curioso, lo sorprendente fue quién se llevó el segundo lugar. No fue, como habría de esperarse, el candidato del peronismo/kirchnerismo Agustín Rossi. Quien superó a Rossi fue el humorista-devenido-político Miguel Torres Del Sel. Y fue un segundo lugar muy honrado, ya que estuvo solo a tres puntos de Bonfatti, y durante toda la tarde y hasta las 9 de la noche el escrutinio parcial lo daba como victorioso. Más entrada la noche, cuando fueron entrando los resultados de las mesas en los centros urbanos—especialmente Rosario, ciudad gobernada por el Socialismo desde hace 19 años— Bonfatti comenzó a repuntar hasta finalmente alzarse con la victoria.
Semejante conmoción tuvo este segundo puesto en el mundo político que ha sido tema de conversación en los grandes medios desde entonces. En algún momento de esa tarde de domingo, cuando Del Sel aventajaba por decenas de miles de votos a Bonfatti, este cronista se enfrentó a una posibilidad que ni él ni nadie había contemplado: “¡Miguel Del Sel puede ser el próximo gobernador de Santa Fe!” Este es un hombre que se volvió famoso por ser parte de un trío humorístico extremadamente popular—y extremadamente malo—llamado Midachi, del cual se había retirado hacía sólo un par de meses para aventurarse en el mundo de la política. Y podía convertirse en gobernador. Por un pelito no lo fue.
Humorista, celebridad mediática durante el menemismo, dueño de campos, un hombre de derechas, Del Sel había sido convidado por Mauricio Macri para encabezar la fórmula del PRO, su partido, en la provincia de Santa Fe. Esto fue hace meses, cuando Macri aún soñaba con ser presidente en 2011, antes de que su asesor de imagen y gurú político-mediático Jaime Duran Barba lo convenciera que sería mejor si se quedase en la Ciudad de Buenos Aires. Para el asesor ecuatoriano, Cristina era invencible en 2011[1]. En el momento en que Mauricio anunció que buscaría la reelección como jefe de gobierno de la ciudad capital de la Argentina, Del Sel tuvo que reformular su campaña y buscar otros aliados.
Claro, Del Sel se había quedado medio huérfano. Una cosa es ser candidato a gobernador como parte de una alianza política que aspira a la Presidencia, otra es ser un candidato por un partido con una estructura casi nula, sin presencia territorial, y con tan solo una alianza estratégica con el jefe de gobierno de una ciudad que, por más grande que sea, queda a cientos de kilómetros de la provincia a la que se aspira gobernar. No es casual que el lunes luego de su excelente resultado electoral, saliera públicamente a anunciar que votaría a Duhalde en Octubre porque le debe “una gauchada”.
Este orfanato presidencial no sucede solamente en Santa Fe, sino en todas las provinicias en las que el PRO había comenzado a construir ofertas políticas y electorales. Y dónde iban a terminar sino en el peronismo “disidente”—léase Duhalde and company, que poco cierra a nivel discursivo con su chamuyo de la “nueva política”. Según una excelente investigación de Werner Pertor en Página/12, la mesa chica del PRO dio libertad de acción a sus referentes provinciales, y eso resultó en alianzas en siete provincias con el duhaldismo, tres con el saadismo, y otras tres –Santa Fé, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma—donde irían a Octubre sin candidatx a Presidente[2], presentando sólo listas a diputadxs y senadorxs.
Macri y Duhalde se muestran juntos muy poco
Paradigmático de este menjunje en el que anda el PRO es la provincia de Córdoba, donde habrá elecciones el 7 de Agosto y donde sus diferentes referentes políticos están divididos entre dos fuerzas. Mientras que el ProPeronismo cordobés marcha con el justicialista De La Sota, la ahora no tan frecuentada Gabriela Michetti ya ha expresado su favoritismo por el candidato radical Oscar Aguad.
Volviendo a Del Sel, queda por intentar comprender cómo hizo el tipo para sacar un 35% de los votos de Santa Fe y casi robarle la gobernación al socialismo. Para esto deberíamos analizar, según este cronista, dos cuestiones fundamentales: la frágil alianza política que sustentaba al kirchnerismo de Agustín Rossi y la cultura política populista cuasi evangelista de la nueva derecha no conservadora que encabeza el PRO. Primero el Kirchnerismo…
La estrategia de la Casa Rosada para Santa Fe fue impulsar una estratégica alianza entre los sectores del peronismo santafesino cercanos a Cristina con el sector históricamente hegemónico, vinculado al ex-automovilista y ex-gobernador Carlos Reutemann. Un Partido Justicialista unificado en un consenso de apoyo al gobierno nacional. Pero esta alianza, un típico caso de bolsadegatismo peronista, fue perdiendo consistencia con el pasar del tiempo. En las internas santafesinas de Mayo, donde Rossi se alzó con la victoria dentro del partido, logró solamente 17% de los votos, aunque los candidatos del justicialismo habían sumado en su totalidad más del 40%. Rossi había quedado con un punto menos que Bonfatti—que le ganaba la interna a un socialista y a un radical—y a tres por encima de Del Sel, quien ya había sorprendido.
Los votos que tuvo el peronismo en la interna migraron este domingo a lo loco hacia el macrismo—¿o habría que llamarlo delselismo?—desde entonces. Rossi cosechó sólo 5% más de lo que había alcanzado en la interna. Para el electorado peronista, que todavía pesa fuerte en Santa Fe, fue dificil quizás votar a un candidato tan kirchnerista—un paladín K en la Cámara de Diputados como fue Rossi—y tan poco peronista—proviene de la experiencia del Frepaso. A su vez, fue Rossi quién durante el conflicto con el “campo”—patronales agrarias mas bien—por la Resolución 125 tuvo los huevos de aguantarse los huevazos que recibía al volver a su campestre provincia. Esas heridas, parece, aun no han sanado.
Rossi recibiendo huevazos en Santa Fe en 2008
Evidentemente la crisis no es del peronismo. De hecho, ambas cámaras tendrán mayoría peronista, y María Eugenia Bielsa, primera diputada provincial por el FPV, fue quien recibió más votos en ese rubro. Lo que hubo fue un masivo “corte de boleta”, aunque en términos literales no fue exactamente eso. El sistema de boleta único que utilizan lxs santafesinxs, donde hay que marcar una cruz en cada categoría, ahorra las molestias de llevar una tijera consigo al cuarto oscuro, y sin duda fomenta que el electorado sea más creativo a la hora de elegir sus candidatxs. En otras palabras, lo que sucedió fue que un gran caudal de votantes santafesinxs mantuvieron su voto peronista en el rubro legislativo, pero optaron por no acompañar a Rossi, claro representante del oficialismo nacional.
OK, si los votos se le fueron a Rossi, ¿por qué le llegaron a Del Sel? ¿Qué tipo de interpelación logró el humorista a nivel popular para lograr semejante aceptación en las zonas rurales y las clases populares periurbanas?
En su presentación como candidato, cuando nadie daba ni dos pesos por él, el santafesino había dado un par de, llamémoslas, “precisiones” sobre su plan de gobierno. Entre sus puntos centrales estaba “que los negritos tengan agua caliente”. También prometió convocar al “Mago” Coria, el tenista, como parte de sus preparados equipos técnicos para sacar adelante a la provincia. En ese momento, muchxs dieron por sentado que su apuesta a la gobernación sería un chiste más en su carrera humorística. Pero Del Sel se pasó varios meses recorriendo la provincia junto a un grupo de colaboradores—muchxs de ellxs provenientes del duhaldismo, llegando a cada pueblo, interactuando con ese pseudo sujeto político que viene a ser “la gente”. Y funcionó.
Sea porque Del Sel es una figura mediática hiper conocida desde hace décadas en Santa Fe, porque supo hablar desde un discurso coloquial, porque pudo interpretar ciertas demandas sociales ruralo-patronales; o quizás porque cerró su campaña en el programa de Susana Gimenez, con la rubia declarando lo bien que le parecía que se hubiera metido en política, y que se iría a la provincia sólo para votar por él. Sea por lo que sea, Miguel Torres Del Sel supo lograr una interpelación de tipo peronista que el mismo peronismo—en su versión progre seisieteochista de Filmus y Rossi—no logró construir.[3] Tanto que se pudo vanagloriar en una entrevista televisiva que el pueblo santafesino le clamaba de alegría al haber hallado “por fín un político que hable como nosotros.”
Pregunta final: ¿No es el peronismo el que representa la negrada, lo coloquial, lo burdo, lo obsceno de la vida política? Ese carnaval, esa barbarie que vive dentro del peronismo—y dentro del kirchnerismo sin duda—también comienza a expresarse en una nueva derecha populista y cuasi evangélica, entre los Midachi y los globos del PRO. Hay aquí un discurso muy parecido al farandulismo menemista, pero con un nuevo “touch” de siglo 21. Del Sel y sus negritos, los globos de colores, la paz y el amor, Mauricio bailando Gilda, y el sillón de Susana Gimenez. Quizás algunxs tengan la sensación que esta es una mala película que ya vieron, pero no se engañen. Atenti con el PRO-Peronismo que se viene con todo. Sabemos que da asco, pero más que asco da miedo.
[1] Esta es sin duda la opinión de Duran Barba, y la ha expresado públicamente en varias ocasiones. Este cronista no adhiere ni deshadiere de esta opinión; simplemente prefiere esperar a Octubre.
[2] La investigación puede verse en http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-169967-2011-06-12.html
[3] En medio de todo esto, en un minidebate en el programa “A Dos Voces” de Todo Noticias, Del Sel decidió arrancar hablando de la pobreza en Santa Fe, mientras que Rossi hizo hincapié inicial en el tema de la seguridad. Acá hay algo que no cierra…